Cuando los datos revelan que la TB sigue lejos de desaparecer
El Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2025 confirma una realidad incómoda: la tuberculosis (TB) sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales del planeta. Más de 1,2 millones de personas fallecieron y 10,7 millones enfermaron en 2024. Sin embargo, detrás de estas cifras globales hay un mensaje claro para nuestro país: Perú es hoy el territorio con mayor carga de tuberculosis en toda América Latina y uno de los primeros en TB resistente a nivel mundial.
Los datos analizados para Perú —incluidos en el documento Cifras de la Vergüenza y los reportes de la OMS— muestran que, a pesar de tener tecnologías avanzadas y un programa nacional robusto, seguimos enfrentando brechas profundas en diagnóstico, tratamiento, protección social y seguimiento post-TB. La TB no es solo un problema de salud: es un problema de desigualdad, pobreza estructural y falta de protección social oportuna.
Para entender mejor el panorama y trazar un camino que realmente ponga a las personas en el centro, presentamos cinco ejes clave para enfrentar la crisis de la tuberculosis en el Perú.
Fase 1: Reconocer la magnitud real del problema
La primera barrera no es médica: es política y social. El país reportó 33.049 casos de TB en 2024, pero la OMS estima que la cifra real podría llegar a 48 000 personas afectadas, una cifra que despierta alertas, pues significa que los casos de TBC en lugar de disminuir siguen aumentando. Esta brecha revela que miles de personas viven con la enfermedad sin diagnóstico, sin tratamiento y sin protección social, aumentando el riesgo de transmisión en sus hogares y comunidades.
El documento nacional Cifras de la Vergüenza también advierte otros problemas persistentes:
Subregistro y demoras en la captación de casos
Desabastecimiento intermitente de medicamentos para TB resistente
Falta de seguimiento para personas que completan tratamiento
Retrasos en la entrega de canastas PANTBC
Ausencia de un plan nacional de secuelas post-TB
Reconocer estas brechas con honestidad es el primer paso indispensable para cambiarlas.
Fase 2: Diagnóstico temprano y acceso equitativo
Diagnosticar a tiempo salva vidas y corta la cadena de contagio. Sin embargo, en el Perú el acceso al diagnóstico oportuno sigue siendo muy desigual. Mientras Lima y Callao concentran el 60% de los casos, regiones amazónicas y andinas enfrentan:
Distancias geográficas extremas
Centros sin radiología ni laboratorios moleculares
Poca presencia de personal especializado
Barreras culturales y lingüísticas
Los avances recientes —como la implementación de radiología digital con inteligencia artificial y laboratorios de biología molecular en varias regiones— son un paso valioso, pero insuficiente frente a la magnitud del problema.
Para cerrar la brecha, se requiere: ✔ desplegar búsqueda activa, ✔ fortalecer el primer nivel de atención, ✔ garantizar diagnóstico molecular desde el primer contacto, ✔ asegurar que las tecnologías lleguen a quienes más las necesitan.
Fase 3: Garantizar continuidad terapéutica, especialmente en TB resistente
Perú es uno de los 30 países con mayor carga de tuberculosis multidrogorresistente (TB-MDR) en el mundo. En 2024 se notificaron:
1.456 casos de TB-MDR,
730 casos de TB resistente a rifampicina (TB-RR),
10 casos extremadamente resistentes (TB-XDR).
La OMS advierte que la TB resistente sigue representando un riesgo global: solo el 71% de quienes inician tratamiento logran culminarlo con éxito.
En el país, los episodios de desabastecimiento de medicamentos para TB resistente agravan el riesgo de fracaso terapéutico. Además, muchas personas abandonan el tratamiento por:
efectos adversos,
falta de acompañamiento,
costos de transporte o alimentación,
estigma o discriminación.
Los nuevos esquemas orales más cortos, implementados desde 2024, representan un avance histórico para la adherencia. Sin embargo, deben ir acompañados de estrategias de apoyo emocional, social y económico.
Fase 4: Atender las secuelas post-TB y el impacto social
La tuberculosis puede curarse, pero sus secuelas pueden durar toda la vida. Estudios recientes en Perú muestran que más del 50% de personas que sobrevivieron a TB pulmonar desarrollan algún grado de daño estructural:
fibrosis
bronquiectasias
limitación respiratoria
aspergilosis
incapacidad parcial para trabajar o estudiar
A pesar de ello, el país no cuenta aún con un modelo nacional para la atención post-TB aprobado e implementado, lo que deja a miles de personas sin evaluaciones, rehabilitación ni soporte social.
Además, el impacto económico es devastador: en el mundo, casi la mitad de los hogares afectados por TB afronta costos catastróficos, y en Perú muchas familias siguen sin recibir la canasta PANTBC a tiempo o en cantidad suficiente.
Esto evidencia que la TB no es solo una infección: es una enfermedad profundamente ligada a la pobreza, la marginalidad y la desigualdad.
Fase 5: Actuar con enfoque multisectorial y protección social
La OMS es clara: no es posible poner fin a la TB sin abordar las causas estructurales que la alimentan. En Perú esto implica:
pobreza urbana y rural
hacinamiento en barriadas y centros penitenciarios
inseguridad alimentaria
falta de empleo formal
discriminación en comunidades migrantes o indígenas
Por eso, la respuesta debe articular salud, trabajo, educación, vivienda, protección social y gobiernos locales. La reciente ampliación del presupuesto para TB —que pasó de 114 millones en 2023 a 137 millones proyectados para 2025— es valiosa, pero debe complementarse con políticas de protección social sostenidas, oportunas y sin discriminación.
Obstáculos que el Perú aún debe superar
Para cambiar realmente el curso de la epidemia, el país debe enfrentar desafíos estructurales:
Brechas enormes entre casos estimados y casos detectados
Falta de un sistema nacional de registro de secuelas post-TB
Desabastecimiento puntual de medicamentos, especialmente en TB resistente
Problemas persistentes en la entrega de la canasta PANTBC
Escasa articulación con programas sociales
Pocas estrategias de rehabilitación pulmonar y mental post-TB
Capacitación insuficiente del personal en regiones alejadas
Sin enfrentar estos vacíos, la TB seguirá siendo una amenaza para miles de familias cada año.
¿Qué podemos hacer como país?
Detectar antes y mejor: ampliar el diagnóstico molecular y radiológico en todo el territorio.
Asegurar continuidad de tratamientos, especialmente en TB resistente, sin desabastecimiento.
Crear e implementar una norma de atención post-TB que incluya rehabilitación y salud mental.
Fortalecer el Programa PANTBC para garantizar protección social real y oportuna.
Integrar salud, vivienda, educación y trabajo, con enfoque territorial.
Financiar investigación sobre secuelas, determinantes sociales y nuevas tecnologías.
Combatir el estigma con campañas de comunicación basadas en derechos.
Conclusión
La tuberculosis sí es curable, pero Perú no podrá reducir su carga mientras siga ignorando las brechas estructurales que sostienen la transmisión, la resistencia y las secuelas.
Los datos del Informe Mundial 2025 no son solo cifras: son rostros, vidas, familias que necesitan una respuesta más humana, más cercana y más justa. El desafío es grande, pero el país tiene las capacidades, el conocimiento y la tecnología para cambiar esta historia. Lo que necesitamos ahora es voluntad política sostenida, inversión inteligente y una mirada centrada en las personas.
Desde el Observatorio Social de Tuberculosis del Perú seguiremos vigilando, investigando y acompañando este proceso. Poner fin a la tuberculosis no es una meta lejana: es una responsabilidad urgente.
Bibliografía
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2025). Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2025. OMS. https://www.who.int (Documento base global sobre epidemiología, financiamiento, diagnóstico y tendencias mundiales).
Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2023). Modelo de Atención Integral de Salud: desarrollar un modelo de atención centrado en las personas y con enfoque de curso de vida. OPS. https://www.paho.org
Ministerio de Salud del Perú (Minsa). (2024). Reporte nacional de tuberculosis 2024: estadísticas de TB, TB-MDR, TB-RR y TB-XDR. Minsa.
Cifras de la Vergüenza – Perú. (2025). Documento interno de análisis sobre brechas en detección, tratamiento y protección social de personas afectadas por TB en el Perú. Observatorio Social de Tuberculosis del Perú. Archivo utilizado: /mnt/data/CIFRAS DE LA VERGÜENZA final (1).docx
OMS. (2025). Principales constataciones y mensajes del Informe Mundial de la Tuberculosis 2025. Archivo utilizado: /mnt/data/principales-constataciones-y-mensajes-del-informe-de-2025_ad523c57-bab8-499a-ab26-d0fb55a8f8f4.pdf
Infobae Perú. Espinoza, A. (2025, 15 de noviembre). Perú entre los países con mayor aumento de tuberculosis en América Latina: cifra real podría alcanzar los 59 mil casos. Infobae. https://www.infobae.com
La República. Sánchez, J. (2024–2025). Perú es el país de América Latina con más casos de tuberculosis, según la OMS. La República. https://larepublica.pe
Cuando los datos revelan que la TB sigue lejos de desaparecer
El Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2025 confirma una realidad incómoda: la tuberculosis (TB) sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortales del planeta. Más de 1,2 millones de personas fallecieron y 10,7 millones enfermaron en 2024. Sin embargo, detrás de estas cifras globales hay un mensaje claro para nuestro país: Perú es hoy el territorio con mayor carga de tuberculosis en toda América Latina y uno de los primeros en TB resistente a nivel mundial.
Los datos analizados para Perú —incluidos en el documento Cifras de la Vergüenza y los reportes de la OMS— muestran que, a pesar de tener tecnologías avanzadas y un programa nacional robusto, seguimos enfrentando brechas profundas en diagnóstico, tratamiento, protección social y seguimiento post-TB. La TB no es solo un problema de salud: es un problema de desigualdad, pobreza estructural y falta de protección social oportuna.
Para entender mejor el panorama y trazar un camino que realmente ponga a las personas en el centro, presentamos cinco ejes clave para enfrentar la crisis de la tuberculosis en el Perú.
Fase 1: Reconocer la magnitud real del problema
La primera barrera no es médica: es política y social. El país reportó 33.049 casos de TB en 2024, pero la OMS estima que la cifra real podría llegar a 48 000 personas afectadas, una cifra que despierta alertas, pues significa que los casos de TBC en lugar de disminuir siguen aumentando. Esta brecha revela que miles de personas viven con la enfermedad sin diagnóstico, sin tratamiento y sin protección social, aumentando el riesgo de transmisión en sus hogares y comunidades.
El documento nacional Cifras de la Vergüenza también advierte otros problemas persistentes:
Reconocer estas brechas con honestidad es el primer paso indispensable para cambiarlas.
Fase 2: Diagnóstico temprano y acceso equitativo
Diagnosticar a tiempo salva vidas y corta la cadena de contagio. Sin embargo, en el Perú el acceso al diagnóstico oportuno sigue siendo muy desigual. Mientras Lima y Callao concentran el 60% de los casos, regiones amazónicas y andinas enfrentan:
Los avances recientes —como la implementación de radiología digital con inteligencia artificial y laboratorios de biología molecular en varias regiones— son un paso valioso, pero insuficiente frente a la magnitud del problema.
Para cerrar la brecha, se requiere:
✔ desplegar búsqueda activa,
✔ fortalecer el primer nivel de atención,
✔ garantizar diagnóstico molecular desde el primer contacto,
✔ asegurar que las tecnologías lleguen a quienes más las necesitan.
Fase 3: Garantizar continuidad terapéutica, especialmente en TB resistente
Perú es uno de los 30 países con mayor carga de tuberculosis multidrogorresistente (TB-MDR) en el mundo. En 2024 se notificaron:
La OMS advierte que la TB resistente sigue representando un riesgo global: solo el 71% de quienes inician tratamiento logran culminarlo con éxito.
En el país, los episodios de desabastecimiento de medicamentos para TB resistente agravan el riesgo de fracaso terapéutico. Además, muchas personas abandonan el tratamiento por:
Los nuevos esquemas orales más cortos, implementados desde 2024, representan un avance histórico para la adherencia. Sin embargo, deben ir acompañados de estrategias de apoyo emocional, social y económico.
Fase 4: Atender las secuelas post-TB y el impacto social
La tuberculosis puede curarse, pero sus secuelas pueden durar toda la vida. Estudios recientes en Perú muestran que más del 50% de personas que sobrevivieron a TB pulmonar desarrollan algún grado de daño estructural:
A pesar de ello, el país no cuenta aún con un modelo nacional para la atención post-TB aprobado e implementado, lo que deja a miles de personas sin evaluaciones, rehabilitación ni soporte social.
Además, el impacto económico es devastador: en el mundo, casi la mitad de los hogares afectados por TB afronta costos catastróficos, y en Perú muchas familias siguen sin recibir la canasta PANTBC a tiempo o en cantidad suficiente.
Esto evidencia que la TB no es solo una infección: es una enfermedad profundamente ligada a la pobreza, la marginalidad y la desigualdad.
Fase 5: Actuar con enfoque multisectorial y protección social
La OMS es clara: no es posible poner fin a la TB sin abordar las causas estructurales que la alimentan. En Perú esto implica:
Por eso, la respuesta debe articular salud, trabajo, educación, vivienda, protección social y gobiernos locales. La reciente ampliación del presupuesto para TB —que pasó de 114 millones en 2023 a 137 millones proyectados para 2025— es valiosa, pero debe complementarse con políticas de protección social sostenidas, oportunas y sin discriminación.
Obstáculos que el Perú aún debe superar
Para cambiar realmente el curso de la epidemia, el país debe enfrentar desafíos estructurales:
Sin enfrentar estos vacíos, la TB seguirá siendo una amenaza para miles de familias cada año.
¿Qué podemos hacer como país?
Conclusión
La tuberculosis sí es curable, pero Perú no podrá reducir su carga mientras siga ignorando las brechas estructurales que sostienen la transmisión, la resistencia y las secuelas.
Los datos del Informe Mundial 2025 no son solo cifras: son rostros, vidas, familias que necesitan una respuesta más humana, más cercana y más justa. El desafío es grande, pero el país tiene las capacidades, el conocimiento y la tecnología para cambiar esta historia. Lo que necesitamos ahora es voluntad política sostenida, inversión inteligente y una mirada centrada en las personas.
Desde el Observatorio Social de Tuberculosis del Perú seguiremos vigilando, investigando y acompañando este proceso. Poner fin a la tuberculosis no es una meta lejana: es una responsabilidad urgente.
Bibliografía
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2025). Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2025. OMS. https://www.who.int
(Documento base global sobre epidemiología, financiamiento, diagnóstico y tendencias mundiales).
Organización Panamericana de la Salud (OPS). (2023). Modelo de Atención Integral de Salud: desarrollar un modelo de atención centrado en las personas y con enfoque de curso de vida. OPS. https://www.paho.org
Ministerio de Salud del Perú (Minsa). (2024). Reporte nacional de tuberculosis 2024: estadísticas de TB, TB-MDR, TB-RR y TB-XDR. Minsa.
Cifras de la Vergüenza – Perú. (2025). Documento interno de análisis sobre brechas en detección, tratamiento y protección social de personas afectadas por TB en el Perú. Observatorio Social de Tuberculosis del Perú.
Archivo utilizado: /mnt/data/CIFRAS DE LA VERGÜENZA final (1).docx
OMS. (2025). Principales constataciones y mensajes del Informe Mundial de la Tuberculosis 2025.
Archivo utilizado: /mnt/data/principales-constataciones-y-mensajes-del-informe-de-2025_ad523c57-bab8-499a-ab26-d0fb55a8f8f4.pdf
Infobae Perú. Espinoza, A. (2025, 15 de noviembre). Perú entre los países con mayor aumento de tuberculosis en América Latina: cifra real podría alcanzar los 59 mil casos. Infobae. https://www.infobae.com
La República. Sánchez, J. (2024–2025). Perú es el país de América Latina con más casos de tuberculosis, según la OMS. La República. https://larepublica.pe